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  • Foto del escritorBenigno Morilla

Mentiras sobre la Grecia clásica

Actualizado: 11 jun 2022


A riesgo de traer a la memoria cuestiones dadas por zanjadas, voy a recordar una generalmente inquietante ya que la memoria se tambalea ante los hechos tal como fueron.


No podemos pretender que los humanos sean tan perfectos que no mientan en muchas ocasiones. Los historiadores sobre todo, cuando son tuertos de mente, solo ven la mitad de la realidad. Así, reinventan la Historia sin escrúpulo, en favor de aquello que más les conviene. Además, la difunden arteramente de manera que se establezca la falsificación como la única versión oficial.


Me consta que lo que continuación rechinará a muchos. Lo siento. Lo cierto es que la democracia griega, en realidad, fue profundamente antidemocrática.


Los sabios no abundaban, más bien diría lo contrario. Eran denostados y recibían mal trato por parte de muchos demócratas dado que, al atenerse a la verdad contrariamente a los sofistas, eran absolutamente exigentes con su cumplimiento respecto a su compromiso.


A los sofistas no les importaban la verdad ni con minúscula y, menos aún, con mayúscula. Enseñaban las triquiñuelas lingüísticas para vencer en los debates asamblearios. Los filósofos, en cambio, buscaban la Verdad Mayor sin aceptar creencias, que son prótesis mentales. Para ello tomaban como ejemplo las Leyes Naturales y obraban en consecuencia. Por tales disidencias los filósofos fueron objeto de burlas, escraches, denuncias falsas, etc. lo que obligó a muchos de ellos a exiliarse, vivir en la ruina, o como en el caso de Sócrates, verse abocado a tomar la cicuta recetada por una asamblea popular. Esto ocurrió hace 2500 años, pero con mayor disimulo se reitera la misma dinámica en nuestro tiempo.

Por cierto, pocos son los que han leído las obras completas de Platón. Suelen publicarse en Diálogos separados. Con leer unos cuantos les basta a los filósofos de pacotilla para calzarle a Platón el calificativo de “filósofo para gente de derechas”. Por favor, no podemos juzgar la Historia desde una perspectiva de 2500 años y más aún con un lenguaje acorde a nuestro tiempo.


Platón no era ni de izquierdas ni de derechas; pertenecía a lo más elevado.


Nuestra conclusión final es que, como afirmó Plauto, “Homo Homini Lupus" (El hombre es un lobo para el hombre) y los filósofos de la Antigua Grecia también eran hombres; alguno se ellos fabulosos, pero susceptibles de ser incomprendidos por la chusma y, especialmente, por los sofistas más fraudulentos.


Benigno Morilla

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